En este trabajo trataremos el nexo que se da entre el contexto geográfico, exterior, y su influencia en el desarrollo del Espíritu, desde la Historia Universal en Hegel y las formas de entender la historia desde este punto de vista. Antes de introducirnos directamente al tema creemos conveniente resaltar algunos detalles.
La realidad, más allá de lo que está fuera de nosotros, puede considerarse como aquello que es construido por el hombre a partir de lo experimentado. La belleza, en un principio, no nace como representación de lo cultural, sino más bien como proporción y simetría. Es decir, no en relación a valores puntuales (heroicidad, etc). Esto muestra que los antiguos tenían consciencia de estas proporciones y simetrías y la usaban de manera intencional.
Heidegger en su texto se interroga por la esencia de la obra de arte, es decir lo que ella es. El origen de ella se encuentra estructurada en la relación de la causa y el efecto, a saber: el artista y la obra, los cuales deben su nombre al arte y sin este no habría artista ni obra, de manera que entran en estrecha relación arte, artista y obra.
El Rabí Moshé ben Maimónides nace en Córdoba en 1135 y muere en El Cairo 69 años después, en 1204. Un alma judía con bastante de hispano, eso lo podemos ver en sus escritos, además Rambam (por sus siglas: Rabí Moshé ben Maimón) no abandonó junto a su familia las tierras de la península ibérica o Sefarad, como muchas familias judías hicieron, en la invasión de los almohades[1] en 1148, que destruyeron las florecientes sinagogas andaluzas. A los 25 años de edad su familia y él llegan a asentarse en Egipto, donde comienza la segunda etapa de su vida.